Miguel de Tena, una vez más, puso
el cartel no hay billetes en el Otoño Flamenco de Fuente de Cantos en un
recital memorable en el que estuvo acompañado por el guitarrista extremeño Francis
Pinto y la colaboración en el baile de Pilar García.
A las 21 horas del sábado 12 de octubre de 2103,
Don José Antonio Agúndez, Director General de Promoción Cultural del Gobierno de
Extremadura y la Alcaldesa
de Fuente de Cantos, Doña Carmen Pagador,
acompañados de varios concejales inauguraban la espléndida exposición de
fotografías flamencas, Flamencuras, del artista de Campanario, Diego Gallardo que
nos ha llegado ampliada para este X Otoño por deferencia y patrocinio de la Consejería de Educación
y Cultura, desde el Centro Extremeño del Flamenco, donde estaba expuesta, y que
permanecerá abierta para su contemplación hasta el mismo día 26, de 19 a 22 horas.
El X Otoño un año más, tal y como
se anuncia en el cartel, está patrocinado por el Excelentísimo Ayuntamiento de
Fuente de Cantos y organizado por la Peña Flamenca de la localidad y cuenta además desde hace varios años con la
colaboración de la
Diputación Provincial de Badajoz, a través de la Federación Provincial
de Peñas Flamencas de Badajoz, y del Gobierno de Extremadura.
Una hora después a las 22 horas
se abrió el telón del escenario del X Otoño Flamenco que este año está esplendoroso
recordando un otoño plateado por la escarcha, con blancos y rojos y fondo en
negro, en sintonía con el cartel 2013, con el que nos ha sorprendido muy
gratamente el artista fuentecanteño, José Manuel Pagador Hernández.
Palabras de presentación del X Otoño Flamenco y
obligados agradecimientos del presidente
de la Peña Flamenca,
Luís Molina y acto seguido el cante de Miguel de Tena, que conforme
estaba programado fue la llave de oro, precedida del baile de Pilar García, que
abrió el Otoño Flamenco 2013 y la verdad que no pudimos comenzar mejor, porque como
dice el fandango: el oro siempre es el oro…
Miguel de Tena en plenitud de madurez
y facultades hizo durante dos horas todo un alarde de poderío dejando asentado
que para ocupar el sitio de privilegio que él ocupa en el flamenco en general y
en el flamenco extremeño hacen falta unos conocimientos, una madurez y unos
registros tan especiales como él tiene. Registros que indudablemente marcan la
diferencia entre un cantaor que lo hace bien y un artista de primera línea.
Miguel de Tena sin duda el artista más emblemático y espectacular que tiene en
estos momentos Extremadura, no lo es por casualidad, ni porque un día del 2006
ganara la Lámpara
Minera, amén de otros treinta primeros premios, sino porque a
sus facultades y registros de privilegio y a su cabeza tan bien amueblada, ha
ido adicionando muchas horas de estudio, muchas tablas y mucho oficio. Así lo
dejo claro y evidente, con su actuación, en la noche del sábado 12 de octubre
2013 en Fuente de Cantos.
Comenzó Miguel de Tena como es
casi habitual en él con la Malagueña del Niño del Huerto que remató con un fandango abandolao, con los que templó
al público que lo esperaba con entusiasmo porque Miguel es muy querido en
Fuente de Cantos, de donde es oriundo ya que su madre y sus abuelos maternos nacieron
y vivieron en esta localidad, donde conservan todavía una gran familia. Hizo a continuación
un cante por Marianas en las que
refundió los distintos estilos de interpretarlas, desde la versión del Niño de la Marianas, pasando por El de los Lobitos y la de casi su ya
paisano Pepe Meneses.
Entró de lleno en el recital
haciendo la Taranta de Linares que hizo, al límite, pleno
de fuerzas, de forma magistral y después continuó con un recorrido festero por Tangos, en el que se sumó, en el acompañamiento, junto a Francis, el fuentecanteño Manolín García, en
el que mezcló los Tangos de Badajoz con distintas versiones del maestro Enrique
Morente.
Ya estaba el toro cuadrado para
la faena: Granaína y Media Granaina,
otra vez al límite, con esos registros que solo tienen los privilegiados como
Manuel Vallejo y Miguel y con los que puso al tendido boca abajo.
Otra vez el aire festero, ahora
interpretando la Canción por Bulerías “María de la O”, que tantas versiones
tiene en la historia del flamenco y después de postre el aire dulce y nostálgico
de la Milonga, recordando a Pepe el Molinero en su
recreación de la de Pepa de Oro.
Público entregado y cambio de tercio,
con una Zambra dedicada y recordando
a Manolo Caracol con la colaboración, en el baile, de Pilar García, en la que compusieron
una serie de estampas flamencas
costumbristas, con las que en su día triunfaron el genial cantaor de la calle
Lumbreras y Lola Flores.
Al final el remate con varias series de Fandangos, primero recordando
al mismo cantaor en sus dos versiones, el Niño de Aznalcollar y Pepe
Aznacollar. Siguió con el de Canalejas y después con ese fandango, que bordó
por cierto, atribuido al Niño León pero que grabó primero Varea y creó Rafael Pareja.
Y al final entró a ritmo, en la especialidad del sevillano Manuel Vallejo, con
los fandangos por bulerías,
recordándolo a él y al Pena en versión Jesús Perosanz.
Y aunque el toro estaba muerto,
utilizó el descabello sin micros. Guitarrista y cantaor, ambos de pie
interpretaron, con complicidad, tres inconmesurables fandangos al estilo de
Porrina de Badajoz, con los que pusieron al público en pie en una entusiasmada
despedida. Había estado cantando Miguel
de Tena, casi dos horas de forma ininterrumpida y no cansó y para eso hay que
tener mucha calidad y talento y mucha sabiduría para conocer la psicología del
público y contentarlos a todos según sus gustos.
El acompañamiento del guitarrista
Francis Pinto fue oportuno, brillante y muy ajustado a su compañero de tantas
noches de éxitos, ya que empezaron casi juntos y ambos se han convertido en una
referencia para los extremeños. Francis Pinto ha crecido mucho como guitarrista
de acompañamiento tanto en el Cante, como en el Baile, a base de mucho tesón y
estudio y de estar siempre con la curiosidad del progreso y el aprendizaje.
Todo eso unido a las horas de cante que lleva encima desde que era un niño y su
afición, lo han convertido en un guitarrista ideal para el acompañamiento y así
es demandado en toda la geografía flamenca.
Pilar García no se conformó con
una simple colaboración al amparo de Miguel y abrió con un baile por Soléa acompañado por Francis y el fuentecanteño Manolín García
a la guitarra y el cante de Chiqui de Quintana, de la saga de los Barqueros,
que nos dejó ese regusto de su voz flamenquísima y su compás matemático y brillante
adquirido en esa academia del ritmo que es el cante p atrás, para acompañar al baile. Pilar García estuvo
flamenca y elegante, tiene mucho compás y ha avanzado mucho. El día que rompa
su timidez y saque el misterio, como
decía El Gallo, que lleva dentro, se hará una gran bailaora.
Lo dicho, noche memorable para
abrir el X Otoño de Fuente de Cantos, que esperemos continúe con el mismo nivel
en las tres jornadas próximas programadas.
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