XVII Festival de Jerez
Estévez y Paños trasladan al campo andaluz su
‘Consagración’ de Stravinsky
Ponen
en relación el flamenco y folklore español de temática campesina con su
admiración por los ballets rusos de Diaghilev
El
baile de Anabel Moreno y Raquela Ortega, en Sala Compañía, y el cante de
Ezequiel Benítez, en Sala Paúl
Los coreógrafos y bailarines
Rafael Estévez y Valeriano Paños parecen no tener límites a la hora de asumir
riesgos. Su inquietud e investigación constantes les ha llevado a poner en
clave de danza flamenca ‘La consagración de la primavera’ de Stravinsky,
espectáculo que podrá verse mañana viernes día 1 de marzo en el Teatro
Villamarta, dentro de la programación del XVII Festival de Jerez, con Antonio
Canales como artista invitado.
En otros
escenarios el certamen ofrece el baile de Anabel Moreno y Raquela Ortega,
dentro del ciclo ‘Solos en Compañía: Muy flamencos’ y el cante de Ezequiel
Benítez, dentro del ciclo ‘De raíz’, que servirá de presentación de su disco
‘Sobrellevé’.
“El arte debe
ser el reflejo de lo que sucede hoy día. Cuando estábamos montando este
espectáculo nos dimos cuenta de que eso pasaba en los telediarios, en las
concentraciones ciudadanas de la Puerta del Sol”, afirmó Rafael Estévez ante
los medios de comunicación. La obra toma como referencia musical ‘La
consagración de la primavera’ que Igor Stravinsky escribiera para ballet, pero
sitúa al espectador en las revueltas campesinas que agitaron el campo andaluz a
lo largo del siglo XIX y principios del XX. Y tanto Rafael Estévez como
Valeriano Paños llegan a la conclusión de que esas mismas situaciones de
rebeldía y opresión vuelven a reproducirse en nuestros días.
El contexto
campesino ya se pone de manifiesto en la primera parte de esta ‘Consagración’,
de corte muy diferente a la primera. Bajo el título genérico de ‘Tierra’, el
montaje desarrolla los cantes del flamenco y del folklore español relacionados
con las labores del campo, llegando incluso a establecer una curiosa relación
entre los pertenecientes a un estilo y a otro. A este respecto, Estévez puso de
manifiesto las coincidencias existentes entre las aradas de Salamanca con el
martinete de Jerez y unos cantes de Mallorca que se ajustan al ritmo de las
livianas.
Cantes rescatados
El duro trabajo, las penurias y
también la fiesta se reflejan en los movimientos coreográficos de la compañía
que lideran Estévez y Paños. Asimismo, el trabajo de investigación -que forma
parte de la esencia de estos creadores- permite “rescatar” algunos cantes en
desuso propios del Manijero, la Pajarona; las siguiriyas de Tío José de Paula,
Frijones y Tío Juanichi; o las soleares de Juaniquí y El Chozas.
En la segunda parte ‘La consagración de la
primavera’ que Igor Stravinsky escribiera para los ballets rusos toma el
protagonismo. “Una música fácil y difícil a la vez a la hora de montar”, expuso
Rafael Estévez, que firma la coreografía junto a su compañero Valeriano Paños.
“Disfruto
mucho, me fusilan al final pero antes me ‘revientan’ bailando”, dijo
irónicamente el bailaor Antonio Canales, que participa en esta puesta en escena
como artista invitado. A su juicio, esta ‘Consagración’ está pensada “para
disfrutar, meditar y pensar” y demuestra, una vez más, que “con lo nuestro se
puede llegar muy lejos”.
En su
intervención ante los medios de comunicación, Canales rehúye de la relación
crisis-arte, puesto que “el arte es el motor de la ilusión, está para sentirnos
vivos”. Sobre su participación en esta original propuesta, habló de su
necesidad de “acercarme al pozo de la juventud, llenarme y reciclarme”. “En el
arte, el trabajo es una cadena: tenemos que darnos, mezclarnos para que el
público siga disfrutando de nosotros”, concluyó.
La idea de
llevar esta ‘Consagración’ a la danza flamenca parte de la admiración de
Estévez y Paños por los ballets rusos de Diaghilev, a los que considera
“culpables del concepto de compañía de baile flamenco desde Antonia Mercé La
Argentina hasta nuestros días”.
Como toda
revuelta de los débiles contra los poderosos, los débiles acaban perdiendo la
batalla y, en algunos casos, hasta la vida. Esto le sucede a Antonio Canales,
que representa la rebeldía del oprimido y la estética más flamenca del
espectáculo. Su antagonista será Antonio Ruz, bailarín que ejerce de patrón.
Estévez/Paños
y Compañía tiene, tras de sí, un elenco de 16 bailarines. Y, pese a ser una
compañía privada, no ha escatimado esfuerzos para lograr poner en pie este
proyecto con todas las garantías artísticas que requiere. Como dijo Estévez,
“no estamos en esto para ganar dinero”. En su estreno en la Bienal de Sevilla,
obtuvo el Premio Giraldillo a la Mejor Coreografía.
Otros ciclos
El XVII Festival de Jerez también
ofrece otros atractivos en la misma jornada. Por un lado, el baile de Anabel
Moreno y Raquela Ortega y, por otro, el recital de Ezequiel Benítez.
Anabel Moreno
y Raquela Ortega comenzarán su actuación en Sala Compañía (dentro del ciclo
‘Solos en Compañía: Muy flamencos’) por tarantas. Luego, soleá, alegrías con
bata de cola y fin de fiesta por bulerías. Estarán acompañadas por el cante de
Juanares y Dávid Vázquez y las guitarras de Felipe Maya y Pino Losada.
“Que el
público perciba que tengo ganas de decir cosas y que tengo inquietudes”. Eso es
lo que espera Ezequiel Benítez de su recital en Sala Paúl, dentro del ciclo ‘De
la raíz’. Presentará su disco ‘Sobrellevé’ con Tata Ana, como artista invitada,
las guitarras de Javier Ibáñez y Paquito Castro, la percusión de Carlos Merino
y un nutrido grupo de palmeros.
Jerez, 28 de febrero de 2013
Departamento de Comunicación
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